Las semillas de cannabis de alto rendimiento son genéticas seleccionadas por su capacidad de producir cosechas más abundantes gracias a un crecimiento vigoroso, estructura fuerte y una producción de flores abundante.
La genética, la iluminación, el entrenamiento de las plantas, la nutrición, las condiciones ambientales y las prácticas de cultivo en general juegan un papel importante en la determinación del rendimiento final.
Sí. Las genéticas autoflorecientes modernas han mejorado enormemente y muchas son capaces de producir cosechas sustanciales mientras mantienen ciclos de crecimiento rápidos y excelente calidad.
No necesariamente. El rendimiento depende de muchos factores, como la estructura de la planta, la densidad de las flores, las condiciones ambientales y las técnicas de cultivo, no sólo del tamaño.
Muchas genéticas de alto rendimiento son adecuadas para principiantes y pueden ofrecer cosechas gratificantes con prácticas de cultivo relativamente sencillas.
Muchos cultivadores emplean técnicas como LST, topping, SCROG y manejo de copas para mejorar la distribución de luz y maximizar el potencial de producción.
La cría moderna permite que muchas genéticas combinen altos rendimientos, gran potencia, producción de resina y expresión de terpenos en un mismo cultivar.