Los agricultores de California cultivarán cannabis sin impuestos
La semana pasada, la legislatura estatal aprobó un acuerdo presupuestario que ofrece cierto alivio a la industria legal del cannabis, que sigue en números rojos 6 años después de la legalización. El principal cambio es la eliminación total del impuesto que debían pagar los agricultores de cannabis, aunque los legisladores también detuvieron el aumento planeado de la tasa del impuesto especial, trasladaron la recaudación de impuestos de la distribución a la venta minorista y aprobaron un crédito fiscal para las empresas.
Las nuevas regulaciones responden a años de presión por parte de la industria del cannabis, que encuentra dificultades para competir con el mercado ilícito. Aunque muchos defensores del cannabis consideran esto un éxito, la nueva legislación ha sido criticada por escépticos que dudan que vaya a cambiar realmente la situación de la industria en crisis.
Igualando el terreno donde el mercado negro aún domina por completo
Legalizado en 2016, el consumo de cannabis en adultos ya no es delito. La reforma ya ha demostrado ser beneficiosa al reducir los costes policiales y el daño de convertir a ciudadanos cumplidores en criminales. Sin embargo, el otro objetivo declarado de la legalización – el ingreso fiscal extra de una nueva industria legal – ha resultado más difícil de alcanzar.
Conseguir la licencia, cubrir costos de regulaciones ambientales y pagar altos impuestos afecta negativamente la capacidad de cultivadores legales, fabricantes, distribuidores y minoristas para competir con operadores ilegales. Se espera que eximir de impuestos a los cultivadores genere un efecto positivo en toda la cadena de suministro.

Incluso los restos ahora pueden ser un producto rentable
Hasta ahora, los agricultores tenían que pagar un impuesto fijo de $10.08 por cada onza de flores, y esto ha sido cada vez menos viable a medida que la demanda se disparaba mientras seguían existiendo pocos puntos de venta. El texto de la Proposición 64 permitió a condados y municipios prohibir la apertura de tiendas de marihuana en sus jurisdicciones (lo que muchos funcionarios electos hicieron). Esto provocó exceso de oferta y la caída de los precios mayoristas, y el año pasado, algunos agricultores se vieron obligados a dejar sus cultivos pudriéndose en los campos.
Tras la reciente reforma normativa, los cultivadores podrían mantener el margen suficiente para que todo el negocio vuelva a ser rentable. Y como tampoco se gravarán ya los restos de poda, incluso estos pueden ser rentables, ya que los cultivadores podrán venderlos a fabricantes de cremas y cosméticos.
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