7 Errores Comunes de los Cultivadores Principiantes y Cómo Evitarlos

08 October 2020
Si al menos cultivar marihuana viniera con un manual... Descubre los errores más comunes que cometen los cultivadores principiantes y cómo evitarlos.
08 October 2020
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7 Errores Comunes de los Cultivadores Principiantes y Cómo Evitarlos

Contenido:
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  • 1. No tener idea de lo que estás cultivando
  • 2. Métodos de germinación incorrectos
  • 3. Usar el sustrato equivocado
  • 4. Subestimar la importancia del ph
  • 5. Mantener una mala alimentación
  • 6. Momento de cosecha equivocado
  • 7. Uso inadecuado de macetas
  • 8. No valorar la importancia de la humedad
  • 9. No aportar suficiente luz de calidad
  • 10. Hacerlo demasiado público
  • 11. En resumen

Sembrar tus propias semillas de cannabis por primera vez sin tener a nadie a quien recurrir para pedir ayuda puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza. Hemos escuchado historias de personas que incluso tuvieron que comprar nuevas semillas un par de veces debido a diferentes circunstancias que hicieron que sus plantas no sobrevivieran. 

Nadie quiere protagonizar esa triste historia. Así que, si eres un cultivador principiante y no quieres arruinar el proceso de cultivo de tus nuevas plantas, llegaste al lugar indicado: vamos a ayudarte a esquivar algunos errores frecuentes. 

Los errores más habituales de los nuevos cultivadores de cannabis incluyen: desconocer lo que están cultivando; usar un sustrato y nutrientes inadecuados; regar y alimentar en exceso; no controlar los niveles de pH; y el más fatal de todos, hacerlo demasiado público. 

 

¡Bienvenido al mundo del cannabis cultivado en casa!

¡Bienvenidos al mundo del cannabis cultivado en casa, nuevos cultivadores!
 

Sin embargo, no solo vamos a decirte que estás haciendo algo mal, sino que realmente te ayudaremos a superar estos pequeños obstáculos para que puedas sacar el máximo provecho de tus plantas de marihuana. La mejor manera de evitar cometer errores mientras cultivas es aprender todo sobre ellos antes de empezar. En lugar de lanzarte al cultivo sin idea de lo que podría salir mal, puedes prevenir errores sabiendo exactamente cuáles son los fallos comunes. El conocimiento es poder, y conocer los posibles tropiezos te ayudará a esquivarlos desde el principio. Claro, equivocarse es una forma clave de aprender. Pero saber dónde pueden surgir los problemas no te ayudará a evitar todos los desastres, pero sí a afrontarlos mejor cuando inevitablemente surjan.

1. No tener idea de lo que estás cultivando

Un error extremadamente común que cometen los cultivadores novatos es no saber absolutamente nada sobre qué tipo de semillas están sembrando. Sabemos que es bastante normal que algún amigo te regale semillas que aseguran ser 'de primera línea'. Sin embargo, cuando las aceptes sería buena idea hacer algunas preguntas, como si son indica, sativa, autoflorecientes, regulares, feminizadas, etc.

Conocer las características básicas de las variedades que vas a cultivar te permitirá preparar tu espacio de cultivo y el equipo adecuadamente. Por ejemplo, si tienes semillas de una cepa sativa gigante que puede llegar a medir 300 cm de altura, no querrás planear un cultivo discreto en el armario de tu habitación. Del mismo modo, no tiene sentido preparar un gran espacio exterior si solo vas a cultivar uno o dos ejemplares pequeños y discretos de autoflorecientes. También necesitarás mucha más agua y nutrientes para mantener una planta grande, mientras que las autos pequeñas requieren mucho menos. Saber lo que estás cultivando te ayudará a prepararte y a evitar sorpresas no deseadas.

No, no estamos exagerando. Debes entender que cada tipo de semilla requerirá distintas especificaciones para alcanzar su máximo potencial durante el cultivo. No es tan sencillo como lanzar un par de semillas a la tierra y que ocurra la magia. Por ejemplo, si resulta que las semillas eran masculinas, después de varios meses te darás cuenta de que toda la dedicación puesta fue para una planta decorativa, ya que los machos no producen cogollos. 

Por otro lado, algunas genéticas se adaptarán mejor a climas fríos mientras que otras pueden necesitar clima cálido y soleado. Lo mismo ocurre con los nutrientes, algunas plantas necesitarán más nutrientes artificiales que otras que sólo requieren unas pocas fertilizaciones esporádicas. 

 

Sativa vs Indica

Así lucen los cogollos de Sativa e Indica.
 

También es importante que no ahorres unos pocos euros al elegir tus semillas. Piensa a largo plazo: cuando decides empezar a cultivar tu propia marihuana, te comprometes a cuidarlas durante más de un par de meses.

Por lo tanto, ¿no te gustaría que el resultado final estuviera a la altura de todo el esfuerzo con hermosos cogollos de alta calidad? Comprar semillas baratas no te llevará ahí. Te recomendamos adquirir algunas de nuestras mejores semillas autoflorecientes feminizadas, que te garantizarán grandes flores y un cultivo sencillo. 

2. Métodos de germinación incorrectos

Es lógico decir que si fallas en el primer paso de cualquier proceso, tienes altas probabilidades de fallar en el resultado final. Por eso debes informarte sobre cuáles son las mejores formas de germinar tus semillas antes de hacerlo. Algunos métodos de germinación comunes son:

 

  • Germinar directamente en el sustrato;
  • El método de platos y papel absorbente;
  • Germinar en lana de roca;
  • El método del vaso de agua.

 

Cada método tiene sus ventajas y desventajas. Sin embargo, puedes minimizar errores conociendo qué evitar en cada uno. Sembrar directamente en el sustrato es una excelente opción de germinación: ayuda a que el sistema radicular se establezca rápidamente y evita estrés innecesario por trasplante, algo especialmente útil al cultivar variedades autoflorecientes que requieren la menor perturbación posible. Sin embargo, debes asegurarte de tener un sustrato bien drenado y aireado para evitar enfermedades fúngicas. Los otros métodos también son efectivos, pero implican cierto nivel de estrés por trasplante. Asegúrate de regar bien y añadir micorrizas para ayudar a que tus plantas se establezcan rápidamente y se defiendan de patógenos del suelo. Si necesitas una guía completa sobre cómo germinar tus semillas de cannabis, te recomendamos revisar el siguiente artículo:

Una advertencia final muy importante: ¡no toques demasiado las semillas con tus manos desnudas! Nuestra piel tiene aceites esenciales y bacterias que, al manipular las semillas más de la cuenta, podrías perjudicar su potencial e incluso hacer que falle el proceso de germinación. Así que recuerda: ¡no las toques demasiado! 

3. Usar el sustrato equivocado 

Otro aspecto en el que no debes escatimar es el sustrato de cultivo. Piénsalo como la estructura de una casa, ¿qué pasaría si intentaras ahorrar dinero en materiales? Es posible que al cabo de un par de años, la casa presente problemas, con cañerías defectuosas, humedad, etc. Lo mismo ocurre con las plantas de marihuana. 

 

Elegir el sustrato correcto

Elegir el sustrato de cultivo adecuado influirá enormemente en el crecimiento de la planta.
 

El sustrato que escojas será la estructura de tu casa. ¿Quieres que se derrumbe? Por supuesto que no. Primero, no reutilices sustratos de maceta. Esto también significa no utilizar tierra de tu jardín ni de fuentes desconocidas. Los sustratos reutilizados pueden traer plagas y contaminantes. Un buen sustrato debe ser aireado y ligero, y debería incluir perlita mezclada en su interior. Así las raíces crecerán sin obstáculos y se garantizará el drenaje adecuado.

Las plantas de cannabis necesitan nutrientes específicos para desarrollarse al máximo, por lo que alimentarlas solamente con tierra común no suele proporcionarles las condiciones ideales. Aunque las plantas cultivadas al aire libre directamente en el suelo dispondrán de una variedad más amplia de nutrientes naturales, probablemente sigan necesitando un refuerzo en algún momento del proceso. Para estar en sintonía con las necesidades nutricionales de tus plantas, también tendrás que monitorizar el pH del sustrato, lo que nos lleva al siguiente error común.

4. Subestimar la importancia del pH

Si eres principiante puede volverse abrumador darte cuenta de que, en lugar de simplemente regar tus plantas, deberás seguir ciertas fórmulas y rutinas para obtener buenos cogollos.

 

3 herramientas imprescindibles

3 herramientas imprescindibles para una plantación exitosa: medidor de pH; termómetro ambiental; lupa LED.
 

Quizá ya investigaste algo y te topaste con fórmulas famosas como PPM, NPK, pH, 18/6, 24/0, Lucas Formula, etc., y desearías no haber leído tanto y volver a solo regar. Aunque algunas de estas fórmulas son estupendas, suelen estar más orientadas a cultivadores experimentados. Sin embargo, jamás subestimes el nivel de pH.

En líneas generales, el pH determinará cuántos nutrientes pueden absorber las raíces de tus plantas.

Por eso, compra un medidor de pH y revisa frecuentemente los niveles en tus plantas para evitar desastres. Si no los controlas, un mal pH puede incluso matarlas. 

Cuando el pH está en el nivel adecuado, tus plantas podrán absorber y retener los nutrientes que necesiten en cada momento. Por eso es fundamental comprobar a menudo el nivel de pH.  

 

Sustrato de cultivo Niveles saludables de pH
En tierra Entre 6.0 y 7.0
Sistemas hidropónicos, coco u otros métodos sin sustrato Entre 5.5 y 6.5

 

Esta tabla te servirá de guía para mantener niveles de pH saludables en tus plantas.

5. Mantener una mala alimentación

Veamos otra analogía. ¿Qué pasaría si alguien solo comiera comida chatarra todos los días? Como en el documental Super Size Me. Probablemente al poco tiempo no estaría en su mejor estado de salud, ni hablemos de los análisis.

Así como los humanos necesitamos incluir frutas y verduras en nuestra dieta, también las plantas de cannabis. Una dieta saludable para las plantas de marihuana debe incluir cantidades equilibradas de:

 

  • Nitrógeno;
  • Potasio;
  • Fósforo;
  • Magnesio;
  • Calcio;
  • Y azufre. 

 

Esto no significa que debas ahogarlas en nutrientes, sino más bien elaborar un plan de alimentación programado y preciso para cada nutriente. Si las sobrealimentas, puedes provocar quemaduras en las hojas, que se pondrán marrones, o un bloqueo de nutrientes.

La mayoría de los nutrientes traen un programa de alimentación recomendado en sus paquetes, aunque suelen ser demasiado altos para nuestro gusto. Empieza con dosis bajas para evitar sobrealimentar y ve revisando resultados. Hay cultivadores que evitan por completo los fertilizantes sintéticos y optan por un método totalmente natural y orgánico, centrando la alimentación en el sustrato con materia orgánica, lo que ayuda a aumentar la población de microbios beneficiosos. Estos pequeños seres ayudan a transformar los nutrientes del compost, humus de lombriz y mantillo, haciéndolos disponibles a las plantas. Este enfoque da grandes resultados, pero también requiere algo de tiempo para lograr la salud del suelo, por lo que quizás debas complementar con fertilizantes líquidos en la primera temporada.

6. Momento de cosecha equivocado

Un error frecuente entre los nuevos cultivadores es fallar en el momento correcto de cosechar, ya sea cosechando demasiado pronto o demasiado tarde. Si has logrado evitar los fallos anteriores, fantástico, no lo tomes a mal. Sin embargo, un gran error que puedes cometer al acercarte al final es perder el momento perfecto para la cosecha.

 

¿Ya es hora de la cosecha?

¿Ya es hora de cosechar? ¡No te adelantes!
 

Si cosechas demasiado temprano, no dejas que las plantas alcancen su máximo potencial. En cambio, cosechar demasiado tarde puede acabar siendo tu peor pesadilla: cogollos podridos. ¿Cómo saber el momento perfecto para la cosecha? Por suerte, es bastante sencillo.

 

  • Demasiado temprano si: todos los tricomas están sin color, o siguen siendo blanquecinos o traslúcidos. 
  • Es hora de cosechar cuando: la mayoría de los tricomas se ven opacos y blancos, con un 10-20% volviéndose de tono ámbar. 
  • Perdiste el tren de la cosecha si: casi todos los tricomas están rojos/ámbar y no quedan blancos. Otras señales son que las hojas están muy amarillas o marchitas.

 

Te recomendamos adquirir una lupa con luz LED para observar bien tus tricomas y acertar con el momento de cosechar.

7. Uso inadecuado de macetas

Muchos cultivadores principiantes pasan por alto la importancia de usar el tamaño correcto de maceta para la cosecha final. Si bien tus plantas crecerán y florecerán en casi cualquier maceta, la producción puede verse muy afectada si el recipiente es demasiado pequeño. Lo más importante es usar un recipiente que permita que el sistema radicular se desarrolle adecuadamente. El tamaño de la masa radicular va en directa relación al tamaño de la planta, y la maceta determina cuál será ese tamaño final.

También pueden aparecer problemas si la maceta es demasiado grande, pero son más gestionables: podrías tener mayor riesgo de hongos, riego o fertilización excesivos y podredumbre radicular. En general, siempre es mejor quedarse un poco grande que quedarse corto. Para plantas fotoperiódicas recomendamos estos tamaños:

 

  • Germinación hasta 10 días - Cubo de lana de roca
  • 11 días a 7 semanas - 14 L o 3.5 galones
  • 7 semanas (inicio de la floración) hasta el final - 20 L a 30 L (5 a 7 galones)

 

Esta es solo una guía aproximada. Puedes requerir macetas más grandes aún si quieres plantas gigantescas. Hay diferencias entre plantas fotoperiódicas y autoflorecientes a la hora de elegir el recipiente. Las fotoperiódicas pueden alargarse más tiempo en crecimiento vegetativo, mientras que las autoflorecientes tienen un período fijo (usualmente 3 a 5 semanas, dependiendo de la variedad). ¿Por qué importa esto? Porque tienes que tratar con más cuidado a las autos que a las fotoperiódicas. Cualquier estrés, incluido el trasplante, puede frenar el crecimiento algunos días. Con fotoperiódicas simplemente puedes alargar la etapa vegetativa hasta que el estrés pase, pero con autos esto no es posible.

Así que, con las autos lo mejor es trasplantar solo una vez—o nunca si puedes evitarlo. Los mejores resultados suelen darse sembrando directamente tu semilla autofloreciente en una maceta de 12 a 20 litros (3 a 5 galones) y dejándola crecer sin trasplante. Ten mucho cuidado, y asegúrate de que no haya síntomas de hongos ni podredumbre de raíces. Dependiendo de tu espacio, puede no ser posible. Si tuvieras que empezar en macetas pequeñas, asegúrate de que sean lo suficientemente grandes para permitir al menos 20 días de desarrollo radicular. Luego, y solo entonces, TRASPLANTA cuidadosamente a su maceta definitiva. El drenaje también es importante y muchas veces olvidado por novatos. Asegúrate de que tus macetas tengan un buen drenaje, clave a la hora de elegir el recipiente. Las macetas compradas suelen traer agujeros de drenaje, pero en la mayoría de los casos no son suficientes para el tamaño de la maceta.

 

En macetas de plástico es fácil agregar más; usa un taladro o calienta un metal (destornillador o cuchara) y perfora la base. Esparce los orificios a lo largo de todo el borde inferior. En este caso, “menos es más” ¡no aplica! Agrega tantos como puedas sin dañar la estructura. También es buena idea poner una capa de piedras o grava antes de añadir el sustrato. Esto mejorará mucho la capacidad de drenaje. Otra opción son las smart pots o air pots, que no solo ayudan con el drenaje sino que facilitan mayor oxigenación de la masa radicular. Si puedes costearlas, son la mejor opción.

8. No valorar la importancia de la humedad

Las plantas de cannabis son resistentes, pero sin condiciones ideales no puedes esperar la mejor calidad de cogollos ni la mayor producción. Controlar la humedad ambiental es clave para asegurar buenos resultados. El nivel de humedad idóneo cambia en cada etapa del ciclo de vida del cannabis:

 

  • Plántulas - 65 - 70%
  • Esquejes - 70 - 80%
  • Fase vegetativa - 40 - 70%
  • Floración - 40 - 50%
  • Secado - 45 - 55%
  • Curado - 60%

 

Controlar la humedad en la sala de cultivo puede ser complicado, pero con ayuda de un humidificador y deshumidificador deberías poder mantenerte dentro de estos rangos sin problemas.

9. No aportar suficiente luz de calidad

Parece el factor más básico al cultivar cualquier planta, pero te sorprendería cuántos cultivadores novatos no iluminan correctamente su sala de cultivo. No solo necesitas luces potentes, también que emitan el espectro y la intensidad de luz adecuados según el tamaño del lugar.

No sirve de nada comprar un solo equipo HID de 600W para una sala de 2 x 2 metros con 10 plantas; la luz se dispersará demasiado y solo las que estén justo debajo recibirán suficiente luz. Actualmente existen muchísimas opciones de iluminación y, con el auge de los LEDs, nunca fue tan eficiente ni económico cultivar en interior. Si bien pueden ser costosos, consumen tan poca energía que probablemente no notarás diferencia en la factura. Si vas a cultivar en exterior, busca el espacio más soleado del jardín, con al menos 8 horas de sol al día.

10. Hacerlo demasiado público

Ok, lo entendemos, estás cultivando marihuana, no hay necesidad de anunciarlo por todos lados. Este es uno de los errores más comunes de los principiantes: contarle a todos que están cultivando. ¡Dios...

Aunque solo se lo digas a unos pocos, deberías confiar solo en personas muy cercanas. Imagina todo ese tiempo dedicado y que, por un descuido como hablar de más, al final lo pierdas todo.

"Tres pueden guardar un secreto, si dos están muertos". - Benjamin Franklin.

Aunque nos encantaría que el cannabis fuera 100% aceptado en todo el mundo, aún no es así. Lamentablemente el cultivo sigue siendo ilegal en muchos países, así que cuanto más discreto seas, mejor.

 

¡Mantén tu cultivo de marihuana en secreto!

¡No le cuentes a todo el mundo sobre tu cultivo de marihuana!
 

Es simple, mantén el asunto en privado, nunca sabes con quién tratas ni lo que podría ocurrir. Aunque suene algo paranoico, siempre es mejor prevenir que lamentar. 

11. En resumen

¿Quién dijo que cultivar marihuana era fácil? Además, la vida sería aburrida si todo fuera fácil.  No necesitas un doctorado para sacar adelante tu cultivo de marihuana. Solo necesitas informarte y leer un poco, no te hará daño, lo prometemos. ¡Te deseamos toda la suerte como nuevo cultivador! Quién sabe, quizás hasta tengas suerte de principiante.



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